Tuesday, December 05, 2006

PROBLEMAS RESPIRATORIOS MÁS FRECUENTES EN COLOMBICULTURA

Por Luis Loza, Veterinario de Europalomas. Pol. Ind. Villavieja (Castellón)

Son diversos e innumerables los problemas que afectan al palomo de competición, y entre los más olvidados están los de origen “respiratorios”.
A menudo se presentan como causas directas o indirectas de enfermedad. En la mayoría de los casos los descuidos permanentes en temporadas de reposo, muda o pelecha, nos pasan factura. Es aquí donde algunos colombicultores se olvidan del aseo permanente de sus cajones durante varios días o meses y estos animales comienzan la inhalación de NH3 (gases de amoníaco), producidos por la humedad, condensación y putrefacción del propio estiércol. De esta manera, las vías respiratorias altas, en principio, como bajas luego, comienzan a padecer inflamación epitelial de sus paredes que con la cronicidad se convierten en verdaderas erosiones, claras y concretas, puertas preparadas a la entrada de los agentes más agresivos del reino de los microorganismos.
Otro factor a tener en cuenta son las altas temperaturas del verano en cajones muy herméticos y con las condiciones de aislamiento, aún precarias, pueden también influir en los problemas respiratorios habituales. A esto se suma, la condición permanente de pisar sobre la humedad de sus propias heces, que hacen de esto un desenlace poco alentador.
Una función respiratoria normal puede verse afectada no sólo por causas primarias de enfermedad (un microorganismo determinado), si no por varios agentes etiológicos que actúan concomitantemente como sucede en el complejo respiratorio de la paloma y es donde, en la mayoría de los casos se presentan con cronicidad siendo el pronóstico aún más desfavorable.
No es necesario que un palomo tenga estertores, (ruidos respiratorios anormales), ni que esté para morir, para tener una alteración en la función respiratoria, en muchas ocasiones solo una leve inflación es suficiente para mermar su condición de atleta en un porcentaje elevado. En cuanto esto se agrava la capacidad respiratoria se ve disminuida, por consiguiente su ventilación pulmonar, y de ordinario se rehúsa al ejercicio. Muchos propietarios interpretan esta situación como falta de celo, falta de condición física, enfermedades varias etc., cuando en realidad es una alteración en la función respiratoria normal.
Existen diversos agentes etiológicos con los cuales un palomo puede vivir y permanecer aparentemente sano, al ojo de su dueño, por lo menos hasta el día del ejercicio donde sus facultades, recién aquí se ven disminuidas.
El complejo respiratorio actuante está formado en la mayoría de los casos por un herpes virus tipo II, micoplasmas y clamidias, básicamente estos factores actúan juntos.
Dentro de los diferentes tipos de micoplasmas aislados en palomas, tres son específicos de ellas y son el M Columbinum, M Columbinasale y el M Columborale, además al igual que otras aves pueden tener infecciones por M Gallicepticum (produciendo graves trastornos respiratorios), como también se ha aislado el M Gallinaceum y el M Gallinarum. Un pequeño crecimiento exponencial de uno de ellos basta para producir una secreción serosa blanquecina en el fondo de la cavidad oral que dificultará la respiración del animal, sobretodo el M Columborale, a diferencia de columbinum y columbinasale que se encuentran en tracto, éstos son los que conjuntamente con el herpes de las palomas, clamidias y otros virus neumotropos actúan preferentemente en este lugar. Solo tratamientos adecuados de antibióticos prudencialmente, y lejos de los concursos serán convenientes para su control y cuando en ocasiones la sintomatología no llega a estar del todo clara, ni responde fácilmente a tratamientos convencionales, es conveniente extraer una muestra del tracto para realizar cultivos y confirmar la causa del problema.
En cuanto a las clamidias, bacteria de gran propagación entre las palomas, pero con índices de mortalidad muy bajos perjudican de gran manera a las mismas. Informes obtenidos por la universidad de Gante, Bélgica aseguran que dentro de colonias de palomares con sanidad distinguida, aún así el 65 % de estas poseen dicha bacteria, sin manifestar la enfermedad, por lo que podemos hablar de portadores asintomáticos.
En casos de estrés o mal manejo es donde los palomos dejan ver sus síntomas, que aparecen en principio con la inflamación conjuntival seguida de una secreción serosa. Los tratamientos para dicha enfermedad resultan un tanto engorrosos puesto que requieren de varios días de antibióticos.
El herpes virus II deja ver su paso por el tracto epitelial dejando cuerpos de inclusión intracitoplasmáticos.
Es muy importante un diagnostico diferencial a tiempo ya que muchas de estas patologías pueden confundirse con una simple coriza. Esta enfermedad también mal llamada moquillo por algunos colombicultores suele tener un factor predisponente, como la época del año. Normalmente se da finalizando el verano y principios de otoño, añadido a otros factores como el calor, aire viciado, cajones en mal estado de higiene, etc.
La sintomatología es bastante clara, los animales padecen decaimiento, falta de apetito y secreciones de consistencia diferente a la producida por clamidias, el olor suele ser nauseabundo dependiendo de la cronicidad. Estas secreciones son en ambos ojos, nariz, llegando a presentar en casos avanzados, lo que se denomina vulgarmente cabeza de búho, por el compromiso del seno infraorbitario, que da impresión de cabeza hinchada.
Como premisa al colombicultor: no es más que una buena higiene, alimentación y agua fresca los 365 días del año. Con medicamentos no se deben revertir las irreverencias de algunos propietarios, por que de esta manera nuestros palomos no durarán tantas temporadas ni expresarán toda su condición años tras años.





CONSEJOS SANITARIOS


Vacunaciones:

-Paramixovirosis o New Castle-
Vacunaciones cada 10 meses. Se vacunan todas las palomas, reproductores, palomos de deporte y pichones a partir de los 45 días de edad con vacunas específicas para palomas.

-DifteroViruela-
Se vacuna anualmente con vacuna viva Pox viridae cepa palomas, todas las categorías y pichones después de los 45 días de edad, exceptuando animales que en algún momento de su vida hayan contraído dicha enfermedad por quedar inmunizados de por vida.


-Sallmonelosis-
Normalmente se utiliza una bacterina de la sp Typhimurium por ser de mayor incidencia en palomas y sobretodo en pichones de corta edad. La inmunización se realiza convenientemente a partir de los 3 meses de vida y en todas las categorías.

Chequeos y Controles:

Son convenientes revisiones periódicas, principalmente antes de los concursos, y durante, igualmente para reproductores a poner en cría. Con esto además de realizar un seguimiento exhaustivo del atleta se pretende evitar tratamientos preventivos que en muchos casos resultan tan innecesarios como costosos y perjudiciales.
Los chequeos regulares más frecuentes consisten en pruebas serológicas, sanguíneas, coproparasitológicos, control de flagelados (trichomonas, hexamitas) y determinaciones micóticas.
Para evitar desequilibrios sanitarios durante el año es aconsejable suplementar (aminoácidos, minerales, oligoelementos, etc.) y alimentar adecuadamente en los periodos de reposo, cría y muda o pelecha.
En época de concursos, como cualquier deportista también necesitarán aportaciones estrictas ya que de ello dependerá la recuperación rápida y oportuna. Para evitar de esta manera fatigas tempranas, altibajos deportivos y asegurar así prolongar el rendimiento en tiempo y esfuerzo.

Como entidad dedicada al interés exclusivo del colombicultor, estamos a vuestra disposición para cualquier tipo de consulta.


Luis Loza
Veterinario
Col. 343

Monday, November 20, 2006

FISIOLOGÍA DEL EJERCICIO


El mantenimiento de una contracción muscular requiere una provisión de grandes cantidades de energía química. Esta se denomina ATP. Naturalmente el organismo puede sintetizarlo por dos vías metabólicas diferentes, de las cuáles una de ellas actúa en condiciones de necesidades inmediatas o situaciones de stress, (vía anaeróbica) donde no interviene el oxígeno. De nuestro interés y por las condiciones de vuelo (distancias), la vía más importante es la aeróbica donde el principal protagonista es el oxígeno.Para la producción de energía se requieren cantidades suficientes de oxígeno que puedan llegarle a las mitocondrias de las células musculares que son organelas encargadas de la producción de ATP.El oxígeno depende de la capacidad pulmonar, el aire inspirado y de factores internos como el paso del oxígeno de los pulmones a la sangre, el transporte de éste por lo glóbulos rojos, que entre otras cosas se ve modificado en carencias de vitaminas (complejo B), minerales y oligoelementos, y por último, de la entrega de oxígeno de la sangre al músculo.El consumo máximo o volumen máximo de oxígeno consumido está determinado genéticamente, también por el entrenamiento y el tamaño corporal. El consumo de oxígeno aumenta proporcionalmente con la velocidad de vuelo realizado hasta alcanzar un nivel por encima del cuál no hay aumento.Existe normalmente una interacción entre el sistema aeróbico y anaeróbico, en una carrera donde el segundo suministra la mayor cantidad de Atp en el sprint, al principio como al final si el vuelo es prolongado, mientras que el sistema aeróbico predomina en el período estacionario de la misma, es decir casi junto a los momentos en donde el animal suelto termina las vueltas de reconocimiento u orientación y emprende camino a casa.El equilibrio entre estas dos vías depende del tiempo de entrenamiento, de las reservas de oxígeno por parte de las células y la disponibilidad de enzimas mitocondriales intervinientes en la producción de energía.El almacenamiento del sustrato energético (glucosa) se hace en forma de glucógeno, este se almacena en hígado y en músculo. El glucógeno hepático se utiliza constantemente para suministrar energía a todos los tejidos del organismo, además hay un sistema de hormonas que controla la cantidad de glucosa en sangre. Para volar, al principio, la paloma utiliza carbohidratos y luego las grasas como fuente de energía, el cambio de sustrato es gradual a medida que se vacían los depósitos de glucógeno hepático y por último el muscular.La fatiga se debe a niveles bajos de glucosa por depleción de los depósitos hepáticos y musculares, deshidratación por pérdida de agua, electrolitos y el consiguiente aumento de la temperatura corporal. Esto es frecuente en animales muy volados, o mal entrenados antes de los concursos y después de la primera carrera acusan la dolencia que desde malestar muscular a endurecimiento por un metabolismo deficiente son las consecuencias. Influye también entre otras cosas la falta de minerales y oligoelementos, que si no los damos no son aportados por los granos ya que carecen totalmente de ellos como para cubrir los requerimientos habituales.Con respecto a la fatiga está totalmente estudiado que para retirar el ácido láctico de músculo y sangre, la paloma debe volar los días posteriores a los concursos, aunque sean unos pocos minutos para favorecer la presencia de oxígeno en músculo, el cuál desdoblará el acido láctico en pirúvico y luego en dióxido de carbono y agua por el ciclo de ckebs acelerando la pronta recuperación.La capacidad de un animal para volar tiempos prolongados se relaciona como anteriormente menciono, con la capacidad de almacenamiento del glucógeno en músculo y la velocidad de reintesis, lograda pura y exclusivamente por el entrenamiento.Las grasas corporales como fuente de energía se almacenan como triglicéridos y se encuentran en casi todos los tejidos del organismo, no obstante existen células especializadas que albergan triglicéridos llamadas adipositos. Cuando se necesita energía las moléculas de triglicéridos se desdoblan quedando libre los ácidos grasos en el torrente circulatorio para su utilización.

Lic. Luis Loza

Tuesday, November 07, 2006

ESTADO DE FORMA

Definir “estado de forma” desde el punto de vista fisiológico es difícil dado la complejidad de factores endógenos y exógenos que influyen en él. Entre los endógenos tenemos la constitución, edad, sexo y raza, mientras que los exógenos destacarían la alimentación y grado de entrenamiento. Todos estos factores influyen en el nivel y eficacia del metabolismo muscular y por lo tanto en la conversión de energía química a mecánica.

Desde el punto de vista muscular cualquier programa de entrenamiento pretende alcanzar el mayor desarrollo posible de las cualidades innatas de cada paloma. En efecto el acondicionamiento muscular busca en último termino obtener el máximo rendimiento de las rutas metabólicas generadoras de energía (aeróbicas y anaeróbicas), a la vez que hacer descender las causas de fatiga periférica.

Frente a la naturaleza del entrenamiento existe una adaptación muscular correspondiente. La adaptación más precoz independientemente de su modalidad intensidad y duración es un mejoramiento en la capacidad oxidativa, indicada por el incremento de determinadas enzimas oxidativas en el organismo. Esto puede sugerir un incremento en la oxidación de los ácidos grasos que utilizará de combustible y sobre todo beneficioso para animales de resistencia, puesto que un aumento en la utilización de las grasas preserva el glucógeno muscular. Además el glucógeno muscular puede aumentar significativamente con el entrenamiento apropiado y la tasa de utilización de este, por el músculo es más lenta en palomas bien entrenadas que sin entrenar, por lo que guarda siempre reservorios de energía disponible.

Una respuesta a la adaptación muscular, es la amortiguación con mayor facilidad del descenso del PH (grado de acidez) producido por la acumulación del ácido láctico, mejorando su rendimiento por mantener durante más tiempo altas tasas de energía por vía metabólica anaeróbica.

Otra respuesta del músculo al entrenamiento es el incremento de la densidad capilar (nº de capilares por mm2), sobretodo si este es de suficiente intensidad y duración. El incremento de la red vascular facilita el abastecimiento de oxígeno y de sustratos al interior de la fibra muscular, hace por otro lado más dinámica la excreción del ácido láctico, otros metabolitos y favorece también la disipación del calor.La adaptación tampoco debe ser ilimitada ya que el entrenamiento debe buscar un equilibrio entre las capacidades oxidativas y glucolíticas del músculo, los animales sobreentrenados tienen una capacidad oxidativa muy alta pero una capacidad disminuida para producir energía mediante vías anaeróbicas, esta es la situación de algunas palomas que por entrenamiento excesivo les desaparece un tipo de fibra muscular no oxidativa y son incapaces de obtener energía de una forma rápida a través del metabolismo anaeróbico sin poder mantener una velocidad exigida ni responder al tirón del último esfuerzo.

Lic. Luis Loza